Por Gabriel Archiviñal / Enviado especial.
Melbourne. Les basta con una mirada, con un "¡dale!", un "¡vamos!". Conocen todo sobre sus vidas y aun así nunca terminan de descubrirse. La amistad de Gisela Dulko y Flavia Pennetta trasciende la cancha y los trofeos en dobles: también son las N° 1 del mundo en lealtad. El ángel ganador que las acompaña desde 2010 las siguió hasta el debut en el Abierto de Australia, donde se impusieron sin contratiempos por 6-4 y 6-1 a la india Sania Mirza y a la checa Renata Voracova.
No parecen formar parte de esta fauna de jugadoras reconcentradas e hiperprofesionales. Son de risa fácil, pose descontracturada, palabras cálidas. Viven en un micromundo que no las absorbe ni les hace olvidar sus filosofías de vida. Gisela (25 años) es hoy la misma que se crió en Tigre y Flavia (28), la de la cuna en Brindisi, en Italia. No las obsesionan los logros deportivos, pero sí alumbran un deseo a dúo: "Cambiaríamos el N° 1 del ranking en dobles por un título de Grand Slam, que es lo que nos falta". Tennis 2011 les hizo unas preguntas a las chicas.
-¿Cuánto ayuda esta química ítalo-argentina para trasladarla luego a la cancha?
Pennetta: -Permite que nos entendamos mucho más y compartamos más cosas. Vemos la vida de la misma manera y nos ayuda para la comunicación.
Dulko: -Pensamos muy parecido, aparte tengo sangre italiana por mi abuelo. Somos amigas más allá del tenis.
-¿Quién es quién en la pareja de dobles que conforman?
Dulko: -Ella es bien temperamental y yo soy más tranquila. Esa diferencia nos viene bárbaro cuando jugamos, porque en el momento en que yo me freno un poco, Flavia me imprime esa energía que se necesita.
Pennetta: -Y cuando estamos muy arriba, muy aceleradas de revoluciones, Gisela se encarga de bajarle la intensidad al dobles y eso es algo bueno.
-Al menos mientras juegan domina el español.
Dulko: -Siempre es así. Son muy pocas las veces en que hablamos en italiano. Lo que sí, quiero aprender su idioma, porque puedo pronunciar unas palabras pero me cuesta mantener una conversación.
Pennetta: -Ahora estamos con lecciones: yo le hablo en italiano y ella me contesta en el mismo idioma.
-Viajan todo el año juntas en el circuito de la WTA: ¿se les agotan los temas de charla?
Dulko: -Somos mujeres, ¡siempre tenemos chimentos!
-¿Chimentos de qué?
Pennetta: -Cosas nuestras y acerca de las demás, del tipo: "¿Te gusta el vestido de ésta?".
-¿Cómo es la relación entre las tenistas?
Pennetta: -Nosotras somos bastante afortunadas porque tenemos buena relación con la mayoría. Pero amistad-amistad, con pocas. Aunque te ves durante todos los días del año con todas, no son muchas las chicas con las que compartís momentos. En un Grand Slam como éste, donde también juegan los varones, tenemos buen vínculo con los italianos y los argentinos. Nos manejamos en grupo y ellos nos miman un poco por ser las únicas mujeres.
-¿Se puede entablar un diálogo con las hermanas Williams, por ejemplo? ¿O con jugadoras de Europa del Este o las orientales?
Dulko: -Con las Williams sí; pero son charlas simples, al pasar.
Penetta: -Con Svetlana Kutnezova podés hablar muchísimo; tampoco hay problema con Carolina Wozniacki, con Victoria Azarenka.
Dulko: -Yo conozco bastante a María Sharapova porque jugué unas exhibiciones y estuvimos juntas durante cinco días.
-¿Es una chica humilde?
Dulko: -Si está cómoda y se siente bien, es muy simpática. Es una chica normal. Por ahí, cuando está rodeada de gente que no conoce parece un poco introvertida y encerrada en su mundo. No podría hablar mal de ella porque cada vez que me la cruzo está todo bien.
-¿Advierten algún tipo de vedettismo o de divismo en alguna jugadora?
Pennetta: -Nooo, para nada. Cada una hace su vida y se mantiene enfocada en los torneos.
Dulko: -Quieras o no estamos acá trabajando y las jugadoras hacemos lo nuestro de la forma más profesional posible.
-A ustedes se las valora por sus méritos deportivos, pero también se las busca por su imagen. ¿Qué plus les dio ser atractivas?
Pennetta: -En la cancha, ninguno, jaja. Afuera sí. Que la gente te diga que sos guapa siempre te sube la moral. Pero la verdad es que en el tenis la belleza te ayuda muy poco. Podés ser muy linda pero. Claro que si ganás y encima sos linda te favorece para conseguir contratos, hacer sesiones de fotos, aparecer en la tele. Incluso, si te arman esas actividades en un determinado momento del año te ayudan a desconectarte un poco.
Dulko: -Sí, pero si las hacés en un tramo malo del calendario te desenfocás. Hay que encontrar un equilibrio para todo.
-Me viene a la mente Anna Kournikova.
Dulko: -Bueno, ése es un caso particular, porque Kournikova ya ganó mucha más plata con los contratos de sponsors que en su carrera profesional.
Pennetta: -Ella nació para el culto a la imagen; desde los 11 años todo el mundo estaba detrás de esa niña. Es un trabajo que hicieron los managers, que construyeron a una ídola.
-¿No pasa lo mismo con Sharapova?
Pennetta: -¡Sharapova es otra cosa! Ganó Wimbledon, el US Open, el Australian Open y fue la N° 1 del mundo. No, nada que ver con Kournikova.
-Ustedes tienen fama de ser gastadoras en el shopping. ¿Cómo vienen este año?
Pennetta: -Bien, por el momento no hemos ido de compras. Es que venimos de los regalos de Navidad y tampoco estamos tan necesitadas de salir a gastar.
Dulko: -Se da más en los Estados Unidos, acá en Australia no se presta mucho para entrar en los negocios, sino para pasear.
-¿Qué pasa cuando ambas están de novias? ¿Entre ustedes se tratan menos?
Dulko: -Yo sigo de novia con Fernando Gago y Flavia, ahora, no está con nadie. Pero cuando coincidimos a mí me gusta que nos integremos, igualmente estamos mucho juntas.
Pennetta: -Sí, tan juntas que yo también me meto en la habitación con su novio. Estamos los tres. Y cuando ya empiezo a romper un poco, Gisela me dice: "¿Ya te vas?".
- LAS MEJORAS PASAN POR EL JUEGO EN LA RED
¿Qué las puede potenciar todavía si ya son las N° 1 del mundo? Dulko comentó: "Se pueden pulir muchas cosas: cuando subimos a la red, cerrar más puntos adelante y mejorar en lo ofensivo. De a poco vamos a volver a tener esa sensación de 2010".
AUSTRALIA OPEN
WIMBLEDON, UNA REFERENCIA SORPRESA
- Gisela Dulko y Flavia Pennetta son entrenadas por Alejandro Dulko -hermano de la tigrense- y el español Gabriel Urpi Rivas, ex jugador ATP, que apuntó: "La meta de las chicas en 2011 es un Grand Slam. Curiosamente, el año pasado llegaron a la final de Wimbledon, la superficie que menos conocen, y alcanzaron los cuartos de final en los otros tres Majors. No tienen que dejar pasar la oportunidad".

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